domingo 4 de diciembre de 2011

The Land Beyond the Sunset

Esta joya del cine estadounidense es un corto de apenas 14 minutos dirigido por Harold Shaw en 1912. Cuenta la historia de un niño que es explotado y maltratado por su madre alcoholica. Fue una película promocional de la fundación de ayuda al niño: New York Fresh Air Fund, fundación que todavia existe.

Muestra una mezcla de crudo realismo social y cuento de hadas donde el niño pobre, vendedor de periódicos en la calle, y maltratado en casa, busca refugio en un grupo que ha ido de excursión al campo. Durante el picni, el niño se relaciona con otros niños y escucha la historia de un mundo encantado en el que el protagonista se ve a sí mismo convertido en un principe amenazado por una bruja (su madre en la vida real), pero lo salva un hada con una varita mágica.

Cuando el grupo va a regresar a la ciudad, el niño se esconde y ya solo sube a una barca y se lanza al mar bajo la puesta del sol. Es un adios a la vida en una toma de 1 minuto en la que el suicidio de un niño se convierte en pura poesía
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jueves 10 de diciembre de 2009

Obra de Rubem Fonseca

Ruben Fonseca. Escritor y guionista de cine brasileño. Nacio en 1925. En el 2003 ganó el premio Camoes, el más prestigioso en literatura para la lengua portuguesa. Es una persona que prefiere el anonimato y dificilmente acepta que lo entrevisten

Tiene una extensa obra literaria:

Los Prisioneros (cuentos, 1963)
El Collar del Perro (cuentos, 1965)
Lucía McCarney (cuentos, 1967)
El Hombre de Febrero o Marzo (antología, 1973)
El Caso Morel (novela, 1973)
Feliz Año Nuevo (novela, 1975)
El Cobrador (cuentos, 1979)
El Gran Arte (novela, 1983)
Bufo & Spallanzani (novela, 1986)
Vastas Emociones y Pensamientos Imperfectos (novela, 1988)
Agosto (novela, 1990)
Romance Negro y otras historias (cuentos, 1992)
El Salvaje de la Ópera (novela, 1994)
El Hueco en la Pared (cuentos, 1995)
Historias de Amor (cuentos, 1997)
Y de este Mundo Prosituto y Vano, Solo Quise un Cigarro en mi Mano (novela corta, 1997)
La Cofradía de los Espadas (cuentos, 1998)
El Enfermo Molière (novela, 2000)
Secreciones, Excreciones y Desatinos (cuentos, 2001)
Pequeñas Criaturas (cuentos, 2002)
Diario de un Libertino (cuentos, 2003)
64 Cuentos de Rubem Fonseca (cuentos, 2004)
Mandrake, la Bíblia y el bastón (novela, 2005)
Ella y otras mujeres (cuentos, 2006)
La novela murió (Crónicas, 2008)

Como un ejemplo de su obra pueden leer a continuación el cuento Betsy del libro Historias de amor


Betsy

Betsy esperó el regreso del hombre para morir.
Antes del viaje él había notado que Betsy mostraba un apetito fuera de lo común. Después surgieron otros síntomas, ingestión excesiva de agua, incontenencia urinaria. Hasta entonces, Betsy sólo había padecido de cataratas en uno de los ojos. No le gustaba salir, pero antes del viaje entró inesperadamente con él en el ascensor, y los dos pasearon por la acera de la playa, algo que nunca habían hecho.
El día en que el hombre llegó, Betsy sufrió el derrame y dejó de comer. Veinte días sin comer, acostada en el lecho con el hombre. Los especialistas dijeron que no había nada que pudiera hacerse. Betsy sólo se levantaba de la cama para tomar agua.
El hombre permaneció con Betsy en la cama durante toda su agonía, acariciando su cuerpo, palpando con tristeza la flacura de sus ancas. El último día, Betsy, muy quieta, los ojos azules abierto, miró al hombre con el mismo mirar de siempre, que confesaba la comodidad y el placer que su presencia y sus cariños le proporcionaban. Comenzó a temblar y él la abrazó con más fuerza. Sintiendo que sus miembros estaban fríos, el hombre trató de acomodarla mejor en el lecho. Ella entonces estiró el cuerpo, como si se desperezara, y écho la cabeza hacia atrás, en un gesto lleno de languidez. Después estiró aún más el cuerpo, y suspiró con fuerza. El hombre pensó que Betsy había muerto. Pero al cabo de algunos segundos ella lanzó otro suspiro. Horrorizándose de su meticulosa atención, el hombre contó, uno a uno, todos los suspiros de Betsy. En un breve intervalo ella exhaló nueve suspiros iguales, la lengua afuera, pendiendo a un lado de la boca. Luego empezó a golpear su vientre con los dos pies juntos, como hacía a veces, sólo que con mayor violencia. Después, se quedó inmóvil. El hombre pasó su mano levemente por el cuerpo de Betsy. Ella se desperezó y alargó los miembros por última vez. Estaba muerta. Ahora, el hombre sabía que estaba muerta.
La noche entera la pasó despierto a su lado, acariciándola suavemente, en silencio, sin saber qué decir. Habían vivido juntos dieciocho años.
Por la mañana, la dejó en el lecho y fue hasta la cocina y preparó un café puro. Fue a tomarlo en la sala. La casa nunca había estado tan vacía y tan triste.
Por fortuna, el hombre no había botado la caja de cartón de la licuadora. Regresó al cuarto. Cuidadosamente, puso el cuerpo de Betsy dentro de la caja. Con la caja debajo del brazo se dirigió a la puerta. Antes de abrirla y salir, se enjugó los ojos. No quería que lo vieran así.

martes 1 de diciembre de 2009

Los 400 golpes


LOS 400 GOLPES
(Francia, 1959)


Título original: Les quatre cents coups. Director: François Truffaut. Guión: François Truffaut y Marcel Moussy. Fotografía: Henry Decaë. Duración: 99 minutos. Reparto: Jean-Pierre Léaud (Antoine Doinel), Claire Maurier (la madre), Albert Rémy (el padre), Patrick Auffay (René Bigey).

En 1959, hace exactamente cincuenta años, se presentó en Cannes un filme francés muy innovador que despertó la atención en el evento y ganó el premio de dirección.
A pesar de ser el primer su primer largometraje, François Truffaut logró con él renovar el lenguaje cinematográfico. No empleó los típicos estudios para la filmación sino que el rodaje se realizó en exteriores e interiores naturales. La técnica era casi artesanal. Utilizó un equipo de filmación reducido, muchas veces filmaba con la “cámara al hombro”, sin estrellas importantes y con mucha improvisación por parte de los actores. En este film Truffaut se hace amante del uso de los desplazamientos de la cámara (travelling) y los encuadres de cámara dinámicos. Me refiero a Los 400 golpes, una de las primeras representantes de lo que luego se llamó la Nouvelle Vague (Nueva Ola) francesa, movimiento surgido a finales de la década de 1950 y que se extendió hasta 1965.
En 1958 varios críticos y escritores de una de las revistas de mayor influencia en la historia del cine, Cahiers du Cinéma (Cuadernos de cine) habían decidido incursionar en la dirección de películas. Hasta la fecha, habían sido guionistas y la mayoría sólo habían producido uno que otro corto. Entre ellos tenemos a François Truffaut, Jean-Luc Godard y Claude Chabrol quienes consideraban que el ejemplo y guía de lo que debía ser en nuevo cine francés era Jean Pierre Melville, autor de Los niños terribles (1950), Cuando leas esta carta (1953), Dos hombres en Manhattan (1959).
Como una reacción contra las estructuras que imponía el cine francés, estos nuevos realizadores abogaron por la libertad de expresión y por la libertad técnica de la producción fílmica. Arremetieron contra el estándar generalizado de los críticos y la sociedad francesa sobre lo que se consideraba gran arte cinematográfico en lo que se conoce como la “teoría de autor”. Argumentaban que el cine verdadero se podía encontrar en las obras de directores cómo Sam Fuller, Alfred Hitchcock y Jean-Pierre Melville, que trabajaban en géneros de bajo prestigio pero que revelaban una gran creatividad.
El título de Los 400 golpes se refiere a una expresión francesa que podría traducirse como “hacer las mil y una”, en referencia a las transgresiones del protagonista Antoine Doinel, aunque también juega con el significado literal de la frase, por la cantidad de golpes que recibe el jovencito.
Antoine es un adolescente independiente y rebelde de doce años que vive en Paris con sus padres quienes le prestan la mínima atención. Además tiene múltiples problemas disciplinarios en la escuela que en lugar de disminuir van en aumento. La situación se va agravando hasta el punto que es llevado a un correccional de menores de donde escapa para ver el mar, un sueño que siempre había tenido.
La película contiene muchos aspectos autobiográficos, lo cual fue en varias ocasiones aceptado por Truffaut y negadas en otras. Quizás uno de los aspectos más relevantes del film y que se conecta con la realidad del director, sea la crítica a la institución familiar. Antoine vive en un hogar conflictivo con su madre y su padrastro, donde la figura materna es la que sale peor parada. En la vida real, Truffaut pasó su infancia con la abuela, alejado de su madre que nunca se ocupó realmente de él y de un padre adoptivo que trató de educarlo en su adolescencia.
Hay muchas otras conexiones autobiográficas como el bajo rendimiento escolar y las escapadas de la escuela de Antoine para ir al cine, lo cual también hacía Truffaut en su época de escolar
El film rompió con varios conceptos que se consideraban normales en la época, por ejemplo el final feliz y cerrado. Los cuatrocientos golpes concluye con un memorable final abierto: al escapar del correccional, Antoine camina por la playa cumpliendo se sueño y la última escena es la mirada fija del protagonista en el objetivo de la cámara, sugiriendo un futuro incierto y con múltiples posibilidades que debe resolver el espectador. Esta mirada vale más que cualquier dialogo y reafirma la habilidad del director para transmitir sentimientos y mensajes.
Uno de los directores que Truffaut admiraba era Alfred Hitchcock. A través de entrevistas preparó el mejor estudio sobre la obra del director inglés: El cine según Hitchcock donde Truffaut recorre la producción cinematográfica del director inglés desde sus inicios con El inquilino (1927) hasta Marnie (1964). Por supuesto, quedaron fuera las cuatro últimas películas porque aun no habían sido filmadas: Cortina rasgada (1966), Topaz (1969), Frenzy (1972) y Family Plot (1976).
Quizás a imitación suya Truffaut incluyó un cameo en Los 400 golpes. Podemos observarlo en la rueda gravitatoria de la feria al lado de Antoine y también lo vemos al salir de la atracción por un instante fumando.
El niño Antoine Doinel fue interpretado por primera vez en esta película por Jean-Pierre Léaud. Este actor continua interpretando al mismo personaje, siguiendo el curso de su vida durante 20 años en posteriores filmes, como en el fragmento L´amour a vingt ans de la película Antoine et Colette (1962), en la que Antoine vive su primer amor. En Besos robados (1968), conoce a su futura esposa. Luego en Domicilio conyugal (1970), ya casados surgen las primeras desavenencias entre la pareja y finalmente en El amor en fuga (1979), Antoine ya está divorciado y vemos una recopilación de lo vivido mostrado en los anteriores filmes.
Los 400 golpes es una de los filmes más significativos del cambio que introdujo la Nouvelle Vague en el cine moderno. A diferencia de muchas cintas que pasan desapercibidas o envejecen haciendo que las nuevas generaciones pierdan el interés en ellas, Truffaut consiguió que la película no envejeciera y que continúe generando fascinación por el misterio y los valores que transmite.

martes 29 de septiembre de 2009

Venezzia
























Venezzia. 2009 - Venezuela

Director: Haik Gazarian, Guión: Jorge Hiller y Valentina Randón, Duración: 90 minutos. Elenco: Ruddy Rodriguez (Venezzia de Salvatierra), Alfonso Herrera (Frank Moore), Rafael Romero (Enrique Salvatierra)

Es la opera prima de Gazarin. Hasta la fecha es la película más costosa del cine venezolano, superando el millón de dólares.

Febrero 1942. Segunda guerra mundial.
Frank Moore, un norteamericano especialista en radiocomunicaciones llega a un pueblo de Venezuela con la misión de descubrir la identidad de un espía infiltrado que pone en peligro el suministro de petroleo a los aliados.
Allí conoce a Venezzia, la esposa del capitàn que es su superior, y se enamoran...

Trailer:
http://www.youtube.com/watch?v=lGdvRPkMHd8

martes 11 de agosto de 2009

El maestro y Margarita

Una de las mejores novelas de la literatura rusa del siglo XX de Mijail Bulgákov

Pueden bajar el libro completo en el siguiente link:

viernes 27 de marzo de 2009

Motivos para escribir según George Orwell

"Dejando aparte la necesidad de ganarse la vida, creo que hay cuatro grandes motivos para escribir, por lo menos para escribir prosa. Existen en diverso grado en cada escritor, y concretamente en cada uno de ellos varían las proporciones de vez en cuando, según el ambiente en que vive. Son estos motivos:

1. El egoísmo agudo. Deseo de parecer listo, de que hablen de uno, de ser recordado después de la muerte, resarcirse de los mayores que lo despreciaron a uno en la infancia, etc., etc. Es una falsedad pretender que no es este un motivo de gran importancia. Los escritores comparten esta característica con los científicos, artistas, políticos, abogados, militares, negociantes de gran éxito, o sea con la capa superior de la humanidad. La gran masa de los seres humanos no es intensamente egoísta. Después de los 30 años de edad, abandonan la ambición individual -muchos casi pierden incluso la impresión de ser individuos y viven principalmente para otros, o sencillamente los ahoga el trabajo. Pero también está la minoría de los bien dotados, los voluntariosos decididos a vivir su propia vida hasta el final, y los escritores pertenecen a esta clase. Habría que decir "los escritores serios", que suelen ser más vanos y egoístas que los periodistas, aunque menos interesados por el dinero.
2. Entusiasmo estético. Percepción de la belleza en el mundo externo o, por otra parte. en las palabras y su acertada combinación. Placer en el impacto de un sonido sobre otro, en la firmeza de la buena prosa o el ritmo de un buen relato. Deseo de compartir una experiencia que uno cree valiosa y que no debería perderse. El motivo estético es muy débil en muchísimos escritores, pero incluso un panfletario o el autor de libros de texto tendrá palabras y frases mimadas que le atraerán por razones no utilitarias; o puede darle especial importancia a la tipografía, la anchura de los márgenes, etc. Ningún libro que esté por encima del nivel de una guía de ferrocarriles estará completamente libre de consideraciones estéticas.

3. Impulso histórico. Deseo de ver las cosas como son para hallar los hechos verdaderos y almacenarlos para la posteridad.

4. Propósito político, y empleo la palabra "político" en el sentido más amplio posible. Deseo de empujar al mundo en cierta dirección, de alterar la idea que tienen los demás sobre la clase de sociedad que deberían esforzarse en conseguir. Insisto en que ningún libro está libre de matiz político. La opinión de que el arte no debe tener nada que ver con la política ya es en sí misma una actitud política."

*George Orwell (1903–1950) fue un escritor británico, crítico del imperialismo inglés y del totalitarismo fascista y estalinista. De hecho, inspirado en este último régimen, escribió sus dos obras más famosas: Rebelión en la granja y 1984. También fue crítico literario y ensayista. (LibrosEnRed.com)
Fotografias: 1. George Orwell en un momento de descanso
2: Escena de la película 1984

viernes 7 de noviembre de 2008

Ortografía de la lengua española

Este es el documento oficial de la Real Academia española. Toma algo de tiempo en bajar porque es grande (PDF). Así que tengan paciencia.


http://www.rae.es/rae/gestores/gespub000015.nsf/(voanexos)/arch7E8694F9D6446133C12571640039A189/$FILE/Ortografia.pdf